Sexo: el sólo hecho de ser mujer es el factor de riesgo principal del cáncer de seno. Aun cuando los hombres también desarrollan la enfermedad, resulta 100 veces más común entre las mujeres.

 

Edad: las probabilidades de desarrollar cáncer de seno incrementan a medida en que la edad de la mujer aumenta. Alrededor de dos de cada tres mujeres con cáncer invasivo del seno tienen 55 años o más cuando se les encontró el cáncer.

 

Factores de riesgo genéticos: se cree que aproximadamente de 5 a 10% de los casos del cáncer de seno está relacionado con cambios (mutaciones) hereditarios en ciertos genes. Los cambios genéticos más comunes son los cambios en los genes BRCA1 y BRCA2. Las mujeres con estos cambios genéticos presentan hasta un 80% de probabilidad de desarrollar cáncer de seno durante sus vidas. Otros cambios genéticos pudieran también aumentar el riesgo del cáncer de seno.

 

Antecedentes familiares: el riesgo del cáncer de seno es mayor entre las mujeres cuyos familiares directos (consanguíneos) desarrollaron esta condición. Estos parientes pueden ser tanto del lado de la familia de la madre como de la del padre. El que su madre, hermana o hija padezca del cáncer de seno casi duplica el riesgo de una mujer. Es importante señalar que del 70 al 80 porciento de las mujeres que padecen del cáncer de seno no tienen antecedentes familiares de esta enfermedad.

 

Antecedentes personales del cáncer de seno: una mujer que tenga cáncer en un seno tiene mayores probabilidades de tener un nuevo cáncer en el otro seno o en otra parte del mismo seno. Esto es diferente a un regreso del primer cáncer (conocido como recurrencia).

 

Raza: las mujeres de raza blanca tienen ligeramente mayores probabilidades de originar cáncer de seno que las mujeres de raza negra. Sin embargo, las mujeres de raza negra tienen mayores probabilidades de morir de este tipo de cáncer. Al menos parte de esta razón parece deberse a que las mujeres de la raza negra padecen de tumores que crecen con más rapidez. Las mujeres hispanas, las asiáticas y las indias americanas tienen un riesgo menor de originar cáncer de seno.

 

Tejido denso del seno:  el tejido denso del seno significa que hay más tejido glandular y menos tejido adiposo. Las mujeres con tejido del seno más denso tienen un riesgo más elevado del cáncer de seno. El tejido denso del seno puede también dificultar a los médicos la detección de problemas en los mamogramas.

 

Menstruaciones: las mujeres que comenzaron a menstruar a una edad temprana (antes de los 12 años), o que experimentaron la menopausia después de los 55 años de edad, tienen un riesgo ligeramente más alto del cáncer de seno. Como resultado de haber tenido más menstruaciones durante su vida, estas mujeres han estado expuestas a más hormonas de estrógeno y progesterona.

 

Antecedentes de tratamientos con radiación: las mujeres que recibieron tratamiento con radiación en el área del tórax (pecho), como parte de su tratamiento contra algún otro cáncer durante su infancia o adolescencia, tienen un riesgo significativamente más alto del cáncer de seno.

 

Tratamiento con dietilestilbestrol (DES): en el pasado, se administró a algunas mujeres embarazadas el medicamento dietilestilbestrol, ya que se pensaba que éste disminuía las probabilidades de perder el bebé (aborto). Estudios recientes han reportado que estas mujeres (y sus hijas que estuvieron expuestas al DES mientras estaban en la matriz de la madre), presentan un leve aumento en el riesgo de tener cáncer de seno.